El chef Miguel Barrera brilla con luz propia en Madrid Fusión

Compartir

El chef de Vall d’Alba deslumbra en el escenario principal del congreso con su defensa de la 'cocina de pueblo' y conquista a la crítica más exigente gracias a un exclusivo arroz de caza

La 24º Edición de Madrid Fusión acaba de celebrarse en el recinto Ifema de Madrid con su habitual éxito de convocatoria, consolidando así su posición como espacio de referencia para la comunidad global de la gastronomía y el sector hostelero, despertando el interés de profesionales de todo el mundo y reafirmando su papel como lugar de encuentro, diálogo y conocimiento.

En este congreso, la participación de la comunidad valenciana y los chefs de Castellón tiene un hondo calado cada año. Raúl Resino, Alejandra Herrador y Emanuel Carlucci (Atalaya), Jorge Lengua (Llavor) y Miguel Barrera (Cal Paradís) han sido un año más nuestros valedores en dicho escaparate. 

Pero en el caso de Miguel Barrera el foco ha sido si cabe aun más brillante y una exposición más evidente, mas que ninguna edición. Y es que parece que nuestro chef más laureado, que trajo por primera vez la estrella Michelín a la provincia y que repitió mérito una vez más siendo el primero en traer la estrella Michelín verde, parece estar viviendo en estos momentos una segunda juventud. 

Entre mar y montaña, cocina de pueblo

El lunes 26 por la tarde Miguel cogía el testigo de ponentes como Quique Dacosta, Dabiz Muñoz, Joan Roca, Ferrán Adriá o Hermanos Torres y se ponía la chaqueta de Castellón Ruta de Sabor para explicar a los presentes cómo se cocina el producto de Castellón y las técnicas tradicionales de la cocina casera de toda la vida, la cocina de pueblo. Así durante esa charla elaboró un plato de zanahoria que reivindica el cultivo ecológico y de cercanía.

Cocinando para lo mejor de la gastronomía

Pero nuestro chef también fue reclamado para que un pequeño grupo de privilegiados donde se encontraban críticos gastronómicos, empresarios y comunicadores, pudieran degustar de forma exclusiva uno de los arroces que él prepara con una base de caza y otros ingredientes, por supuesto de Castellón y que se puede disfrutar en la carta de su restaurante de Vall d'Alba. Y el resultado no pudo ser mejor, ya que en palabras de algunos de los comensales se escucharon exclamaciones del tipo “hacía tiempo que no me comía un arroz así”.

Madrid Fusión ha vuelto a ser el centro de la gastronomía global y Castellón ha estado a un muy buen nivel, tanto en ejecución y creatividad como en producto.

Noticias Relacionadas