El martes será el día de preparar los pastissets, con una previsión de unos 3.300, y de preparar el carro
Albocàsser ha iniciado la cuenta atrás para la fiesta de Sant Antoni, una celebración profundamente arraigada en el pueblo que destaca también por toda la preparación previa que conlleva y la implicación del vecindario. El próximo domingo, a las 11.45 h, el Pregón anunciará la inminencia de una fiesta que los mayorales -este año del sector 1- llevan preparando con ilusión desde el pasado 20 de diciembre, custodios de una tradición ancestral que se remonta, al menos, al 1799.
Los preparativos empezaron la semana previa a la Navidad, cuando los vecinos y vecinas de Albocàsser se reunieron para empezar a cortar la malea y preparar la confitura. Este año, se han preparado 140 garbells de malea y se cocieron 100 kilos de calabaza.
Neus Martínez, una de las mayorales de la fiesta, explica que la calabaza se cuece en cinco calderas grandes unas seis horas, durante las cuales se tiene que remover continuamente con palos de madera. Una vez cocida, se conserva en ollas de porcelana tradicionales, facilitadas, como todos los elementos de la fiesta, por la gente del pueblo. «Es una de las cosas más interesantes, como se implica el pueblo para seguir manteniendo nuestras tradiciones», detalla Martínez. El almuerzo colectivo y la fiesta hacen de esta jornada de preparativos un encuentro de convivencia en Albocàsser.
Con la malea recogida y la confitura hecha, el Pregón y captación del domingo dará paso a la semana de Sant Antoni, con más días de trabajo conjunto y preparativos. El martes será el día de preparar los pastissets, con una previsión de unos 3.300, y de preparar el carro. El jueves es el turno de amasar la coqueta, una jornada abierta a todo el pueblo que suele suponer también la cocción de unas 3.500 coquetas. Siguiendo la tradición, los pastissets y las coquetas se amasan en hornos diferentes del municipio.

Entre las novedades de este año destaca la restauración del carro de la malea, donado en 2013 por una familia del pueblo. La restauración ha sido posible gracias al dinero sobrante de la fiesta del año pasado.
La alcaldesa de Albocàsser, Isabel Albalat, ha querido poner en valor la tarea de los mayorales y el trabajo colectivo que hace posible la fiesta: «Sant Antoni es mucho más que unos días de celebración; es un ejemplo de como un pueblo se une para mantener vivas sus tradiciones. El trabajo de los mayorales y la implicación de tantas personas reflejan el fuerte sentimiento comunitario que tenemos en Albocàsser».
Los actos centrales se celebrarán el sábado 17 de enero, con el arrastre del árbol sin hoja, el arrastre de la carrasca y la subida del carro de la malea, uno de los momentos más espectaculares de la fiesta, especialmente por la subida de las caballerías. Por la tarde habrá tardeo con el grupo Rumbas Callejeras, y por la noche tendrán lugar el encendido de la hoguera y la bendición de los animales. Después de la popular Publicata, se repartirán las coquetas.
La fiesta continuará el domingo 18 de enero con la misa en honor en Sant Antoni y las corridas en el Pla de la Font, manteniendo una tradición popular que también tiene protagonismo entre los más pequeños. Acabada la fiesta, la imagen del santo se llevará a los nuevos mayorales. En una casa con balcón del sector nuevo, se custodiará hasta la fiesta del año que viene. Un honor para los vecinos y vecinas que acogen la imagen, que marca el inicio de un nuevo ciclo festivo en honor en Sant Antoni.










