Las Fiestas Patronales de Peñíscola son ya Bien de Interés Cultural

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Así lo ha confirmado la Dirección General de Patrimonio Cultural tras su aprobación por parte de la comisión técnica a la concejalía de Fiestas, quien ha compartido la feliz noticia en el acto de Elección de la Reina de las Fiestas 

La concejalía de Fiestas del Ayuntamiento de Peñíscola ha compartido la resolución de la Dirección General de Patrimonio Cultural de la Generalitat Valenciana que confirma la declaración de las Fiestas Patronales en honor a la Virgen de la Ermitana de Peñíscola como Bien de Interés Cultural. Ésta supone el máximo nivel de protección patrimonial reconocido por la administración autonómica, en su caso como manifestación patrimonial cultural inmaterial, y reconoce oficialmente que las Fiestas Patronales tienen un valor histórico, cultural, social o identitario "excepcional".

Con todo ello, los festejos pasan a formar parte del patrimonio cultural valenciano de referencia sumando visibilidad.

"Iniciamos el expediente para la tramitación de la declaración en 2021 convencidos de que nuestras Fiestas merecían el mayor nivel de reconocimiento, divulgación y protección" ha explicado el edil del área de Festejos, Ramón Simó, "trabajamos con la Dirección General de Patrimonio Cultural para la ampliación y aclaración del expediente, ahondamos en la investigación y casi cinco años después, finalmente, la comisión técnica que evalúa las candidaturas ha considerado la Declaración" ha ampliado.

"Han sido años de trabajo, de investigación, de documentación (...) y no es solo un reconocimiento, es justicia, es orgullo y es la confirmación de que lo nuestro tiene un valor inmenso (...) Hoy Peñíscola no solo celebra una declaración, celebra su historia, su identidad, lo que somos y lo que siempre seremos: un pueblo que ama, que cuida y que defiende lo suyo con el alma y hoy ese alma queda reconocida para siempre"

La importancia de ser BIC

Con el objetivo de "promover el estudio, archivo y la transmisión de la tradición a futuras generaciones" se ha trabajado en la consecución del BIC pues "nos obliga a velar por su conservación y a evitar que la fiesta se pierda o desvirtúe", ha explicado Simó, ampliando que la declaración permite el acceso a financiación de otras administraciones para la promoción y divulgación del bien cultural inmaterial en cuestión.

Ser BIC es un “sello de valor cultural máximo que aporta prestigio, protección y oportunidades, pero también exige responsabilidad para mantener la autenticidad del festejo, una responsabilidad que asumimos y en la que creemos" ha asegurado el concejal.

Así el BIC exige respetar los elementos fundamentales que justificaron la declaración, prohíbe hacer cambios sustanciales sin autorización y las distintas administraciones se comprometen a colaborar en su salvaguarda y promoción para evitar que la fiesta pierda autenticidad.

El valor de los festejos

La declaración de las danzas ancestrales de Peñíscola y el conjunto de festejos en honor a la Virgen de Ermitana se basa en su alto valor patrimonial, simbólico y sociocultural, tanto a nivel local como regional.

Les danses de Peñíscola se remontan a épocas medievales, las cuales han perdurado hasta la actualidad gracias a la transmisión, principalmente oral, ininterrumpida de generación en generación. Por ello, son una muestra de expresión viva de la identidad cultural del municipio, vinculada a la historia de la plaza fortificada y de la sede papal.

Cabe destacar también que les danses son la parte central y fundamental de las fiestas en honor a la Virgen de la Ermitana. Además, en dichas jornadas la población de Peñíscola participa activamente tanto en la organización como en la ejecución de les danses, puesto que éstas son un símbolo de orgullo y pertenencia al municipio.

Por otro lado, les danses combinan música, coreografía, indumentaria y tradición oral, por lo que encaja con la definición de patrimonio inmaterial de la UNESCO.  Además, son un ejemplo singular y propio de las danzas rituales del litoral mediterráneo, con características específicas que las hacen diferentes a otras festividades valencianas, aunque guarden alguna similitud.

Además, la comunidad está concienciada con la protección y la reproducción de esta tradición, muestra de ello es el constante relevo generacional con el que cuentan año tras año.

Los días de la Patrona en las Fiestas Patronales voltean campanas entre devociones, cantos, encuentros y nostalgias; suenan composiciones de dolçaina i tabalet y de la banda de música, ritmos de castañuelas, bastonets y espadas acompañando la los dansants, llauradores, cavallets, pelegrines, moros i cristians, donde subsisten vestigios de antiguos rituales agrarios y guerreros; se recitan

loas y parlamentos, escenificándose la historia, principalmente en la dualidad del Bien contra el Mal; escoltan a la Virgen en el caminar común de las procesiones, los danzantes visten enaguas, se erige el castell, torre humana, que simboliza el trabajo colectivo y la demanda de crecimiento.

"La declaración de les danses de Peñíscola como Bien de Interés Cultural es no solo un reconocimiento justo y necesario para la singularidad y el valor de estas, sino que es pertinente y urgente dado que protege una expresión cultural viva y enraizada, visibiliza su importancia más allá del ámbito local y refuerza la transmisión, documentación y sostenibilidad de la tradición" ha concluido el edil.

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