Se trata de una iniciativa solidaria inspirada en la memoria gastronómica de personas con alzhéimer
El próximo 18 de junio, el restaurante Mengem hará realidad ‘El Menú de los Recuerdos’, una propuesta gastronómica y solidaria creada junto a la Asociación de Familiares de Enfermos de Alzheimer de Valencia (AFAV). Se trata de un menú benéfico inspirado en la memoria gastronómica de diferentes pacientes de la organización. Todo lo obtenido con esta iniciativa se destinará a la asociación para que continúen realizando su tan importante labor.
La iniciativa surge tras varios encuentros mantenidos durante los últimos meses entre el equipo de Mengem y personas usuarias de los centros de AFAV en Valencia y Moncada. En total, 13 pacientes participaron en una serie de conversaciones en las que compartieron sus recuerdos gustativos más especiales: los platos que marcaban las celebraciones familiares, las recetas que les preparaban en casa, los sabores de la infancia, las comidas que asocian a momentos felices o esos platos con los que todavía siguen soñando.
Aquellas reuniones, cargadas de emoción y anécdotas, permitieron al equipo del restaurante conocer de primera mano sus gustos y elaborar así un menú perfecto para la ocasión.

Ingredientes que son historias
El resultado final es ‘El Menú de los Recuerdos’, una propuesta gastronómica —con un precio de 85 euros por persona—, donde cada ingrediente tiene una historia. Es por eso que cada plato del menú rinde homenaje a una memoria personal, a una receta familiar o a un recuerdo compartido alrededor de la mesa. Más allá de una experiencia gastronómica, el proyecto pretende reivindicar el papel de la cocina como vehículo de memoria, identidad y conexión emocional.
La minuta toma forma a partir de las historias compartidas por Vicenta, Alberto, Santi, María José, Cándida, Isabel, María, Josefa, Nicanor, Ángeles, Marcos, Merche y José. Y arranca con aperitivos como las sardinas, presentes en los recuerdos de infancia de varios participantes como Isabel, que se reinterpretan junto a un brioche y mayonesa. El bombón de acelga, paté de conejo e higo encurtido devuelve al presente la memoria gastronómica de José, que recordó que en su casa comían arroz con acelgas y buñuelos con higo. Otro de los bocados es el de choux, sobrasada de la guerra y lomo de orza, que rinde homenaje a la matanza tradicional, la cual varios pacientes destacaron que se hacía en sus pueblos, y reuniendo en una misma receta varios ingredientes que son símbolo del aprovechamiento.
Entre los entrantes destaca una propuesta vegetal inspirada en las conversaciones con Alberto y Nicanor, que recordaban una cocina doméstica basada en las verduras de temporada. El plato —llamado pepino, almendra, cabraline—, incorpora pepino en distintas texturas y un delicado toque de queso fresco que remite a los gustos de María. Seguido de una reinterpretación del arroz con fesols i naps, uno de los platos más repetidos durante los encuentros y mencionado por Santi. Sin reproducir la receta tradicional, se trasladarán sus sabores a una elaboración contemporánea construida a partir de los ingredientes esenciales.
El pescado también será protagonista gracias al comentario de Merche sobre su gusto por el picante y sus años viviendo en Málaga. El resultado es un plato de remol, curry verde y clóchinas. También está inspirado en Marcos y en su apuesta por una alimentación saludable y activa. La propuesta de carne, por su parte, mira hacia La Mancha y hacia los recuerdos de varios participantes, entre ellos Vicenta, que evocaron el consumo de carne de caballo y platos tradicionales como las gachasmigas. De ahí surge el plato caballo, gachasmigas y cebolla.
Por último, los postres continúan el viaje por la memoria. María José recordó varias frutas, convertidas aquí en una propuesta fresca con matices de vino blanco, bajo el nombre de melón, sandía y albaricoque. El cierre llega con una combinación de plátano, cebada y ron inspirada en los gustos de Cándida, en el tradicional “tocaet” mencionado por Santi y en aquellos cafés de cebada que muchos de los participantes, como Alberto, recordaban de su infancia. Junto al café se servirán unas galletas de Andrea Forte, inspiradas en las que Vicenta contaba que se hacían en el horno del pueblo.
Un menú que toma forma gracias al cariño de Mengem, pero también a los proveedores que han querido colaborar con la iniciativa, como son la marca de cultivo ecológico Arat Natura y la panadería y pastelería artesanal Andrea Forte.
El origen
La idea de impulsar esta iniciativa surge a raíz de una experiencia familiar vinculada al alzhéimer que Sandra Guglielmetti, una de las propietarias de Mengem, ha vivido de cerca. Esa realidad les llevó, tanto a ella como a su pareja Elias Kogler, a reflexionar sobre cómo podían utilizar la gastronomía como herramienta para generar impacto social positivo y colaborar con una causa que conocen de primera mano. “Queríamos crear algo que fuera más allá de una simple acción solidaria. Queríamos sentarnos con ellos y escucharles, compartir tiempo y construir un proyecto que pusiera en valor sus recuerdos”, explican desde el restaurante.
Por el momento, están centrados en que el primer evento benéfico que acoge el establecimiento el próximo 18 de junio, únicamente en horario de cena, sea reproducible en otros ámbitos. “Nuestra intención es seguir desarrollando en el futuro más iniciativas solidarias junto a otras asociaciones o entidades sociales”, indican los chefs.
Sobre Mengem
Ubicado en el barrio del Cabanyal (calle Columbretes, 19), Mengem se caracteriza por su sencillez y franqueza, tanto en su recetario como en su filosofía. Su propuesta se basa en una cocina cercana, de raíces y hecha con el corazón, donde el producto de temporada es el verdadero protagonista. Parte de sus ingredientes proceden de su huerto propio de 100 m² en Meliana, que complementan con materias primas de pequeños productores que comparten valores como la proximidad, el trabajo artesanal y el respeto por el medio ambiente. Esta manera de trabajar les permite mantener la trazabilidad y coherencia del abastecimiento durante todo el año, sin comprometer la calidad ni la sostenibilidad.
Cumplido el primer año y medio de trayectoria, Mengem ya ha sido reconocido como restaurante recomendado en la Guía MICHELIN 2026 y como Solete de la Guía Repsol en su última edición de primavera, consolidándose como uno de los proyectos gastronómicos emergentes en València.
Sobre AFAV
La Asociación de Familiares de Enfermos de Alzheimer de Valencia (AFAV) es una organización sin ánimo de lucro creada en 1991 por iniciativa de familiares que buscaban información, apoyo y recursos para afrontar la enfermedad del alzhéimer y otras demencias.
Actualmente, la entidad está integrada por personas afectadas, familiares, profesionales, voluntarios y colaboradores que trabajan conjuntamente para mejorar la calidad de vida de pacientes y cuidadores. AFAV desarrolla programas terapéuticos, asistenciales y de acompañamiento, además de una intensa labor de sensibilización y concienciación social sobre el alzhéimer. La asociación cuenta con aproximadamente 3.000 socios y presta servicio cada año a más de 15.000 personas en toda la provincia de Valencia. En 1998 fue declarada Entidad de Utilidad Pública por


















