El establecimiento sustituye las calderas de gas natural por bombas de calor para producir calefacción, refrigeración y agua caliente sanitaria y completa la actuación con puntos de recarga para vehículos eléctricos
El Hotel Intelier Orange de Benicàssim ha sustituido sus calderas de gas natural por un sistema eléctrico de bombas de calor para cubrir las necesidades de calefacción, refrigeración y agua caliente sanitaria. La renovación permitirá reducir aproximadamente un 43% los costes energéticos y de mantenimiento asociados a estos servicios, según las estimaciones facilitadas por las compañías responsables del proyecto.
La actuación se ha desarrollado en colaboración con ATuAire by Iberdrola y supone la electrificación completa de la producción térmica del establecimiento, situado junto al Recinto Municipal de Festivales de Benicàssim.
El nuevo modelo prescinde del gas natural y utiliza electricidad que, según la información facilitada por las empresas, es de origen renovable, lo que permitiría reducir prácticamente a cero las emisiones directas de CO₂ asociadas a la generación de calor en el propio hotel.
Bombas de calor para frío, calefacción y agua caliente
La renovación incorpora diferentes tecnologías para atender las necesidades energéticas del complejo hotelero.
El sistema cuenta con bombas de calor aire-agua destinadas principalmente a producir calefacción y refrigeración y con bombas de calor agua-agua de alta temperatura para generar el agua caliente sanitaria.
La instalación utiliza además un sistema de cuatro tubos, una configuración que permite producir simultáneamente frío y calor en función de las necesidades existentes en las distintas zonas del establecimiento.
De este modo, el hotel puede refrigerar unas dependencias mientras genera calor para otras o para la producción de agua caliente, en lugar de desarrollar ambos procesos de manera independiente.
El calor de la refrigeración se reutiliza
Uno de los principales cambios técnicos consiste en la incorporación de un sistema de recuperación interna de energía.
Cuando las instalaciones necesitan refrigeración, las bombas de calor generan una energía térmica que, en un sistema convencional, puede acabar disipándose al exterior. La nueva configuración permite recuperar parte de ese calor y utilizarlo para producir agua caliente sanitaria o atender otras necesidades térmicas del edificio.

Este funcionamiento resulta especialmente relevante durante la temporada de verano, cuando coinciden una elevada demanda de refrigeración en habitaciones y zonas comunes con un consumo importante de agua caliente derivado de una mayor ocupación.
Según las empresas responsables de la actuación, en estas condiciones el aprovechamiento del calor residual permite producir agua caliente con un consumo energético adicional muy reducido.
Un ahorro estimado del 43%
El Hotel Intelier Orange calcula que la renovación permitirá reducir alrededor de un 43% los costes relacionados con la energía y el mantenimiento de la climatización, el agua caliente sanitaria y la operación del sistema.
Esto supondría que el establecimiento pasaría a asumir aproximadamente un 57% del coste que soportaba con la instalación anterior.
El ahorro estimado se atribuye a la mayor eficiencia de las bombas de calor, la posibilidad de generar frío y calor simultáneamente y la recuperación de energía dentro del propio sistema.
No obstante, la información facilitada no especifica el consumo energético anual anterior y posterior a la intervención, el ahorro previsto en euros, la inversión necesaria para ejecutar el proyecto ni su periodo estimado de amortización. Estos datos permitirían dimensionar con mayor precisión el impacto económico de la renovación.
El hotel elimina el consumo de gas natural
La intervención permite prescindir de las calderas de gas natural utilizadas anteriormente para cubrir parte de las necesidades térmicas.
El nuevo sistema funciona íntegramente mediante electricidad y, según la información difundida, utiliza energía de origen renovable.
La eliminación del gas evita las emisiones directas producidas anteriormente por su combustión en las instalaciones. Sin embargo, para determinar la huella de carbono total del nuevo sistema sería necesario considerar también el origen efectivo de la electricidad consumida y las emisiones asociadas a su generación.
La actuación se enmarca en el proceso de electrificación de instalaciones térmicas que está desarrollando el sector turístico para reducir el uso directo de combustibles fósiles.
Recarga simultánea para vehículos eléctricos
La renovación energética del hotel se completa con una infraestructura de recarga para vehículos eléctricos instalada recientemente junto a Iberdrola.
El establecimiento dispone de un punto doble de 50 kW, un cargador individual también de 50 kW y otro punto doble de 22 kW, según la información facilitada.
La infraestructura permite atender simultáneamente a varios automóviles eléctricos y amplía los servicios disponibles para los clientes que se desplacen hasta Benicàssim con este tipo de vehículos.




















