Castellón mantiene sus tres estrellas Michelin en Vall d’Alba, Alcossebre y Benicarló

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Barcelona acogió ayer martes la fiesta de la gastronomía en la que los restaurantes Atalaya, Raúl Resino y Cal Paradís renuevan su galardón

Barcelona acogió ayer martes la Gala Michelin 2024 en la que se reconoció la excelencia gastronómica y el talento de los chefs de nuestro país y también de nuestra provincia.

La provincia de Castellón mantiene las tres estrellas Michelin con las que cuenta en los restaurantes Atalaya (Alejandra Herrador y Emanuel Carlucci, Alcossebre), Raúl Resino (Benicarló) y Cal Paradís (Miguel Barrera, Vall d’Alba).   

Y es que la provincia de Castellón atesora una exquisita oferta gastronómica. De norte a sur del territorio, el comensal puede degustar una gran variedad de propuestas con el producto local como bandera. No es extraño que nuestra tierra cuente con algunos de los chefs más reconocidos a nivel nacional que han sabido elevar la gastronomía a un nivel superior hasta alcanzar el ‘olimpo’ de la cocina obteniendo el prestigioso galardón estrella Michelin.

Atalaya, Alcossebre

Alejandra Herrador y Emanuel Carlucci miman con sumo cuidado cada creación en su restaurante Atalaya, ubicado en Alcossebre, sorprendiendo cada día al comensal con una cocina creativa y dinámica. En un local moderno y de ambiente minimalista, con capacidad para 36 comensales, los chefs elaboran diferentes menús de producto con toques actuales y muy personales.

En la actualidad, Atalaya ofrece la posibilidad de optar por tres menús degustación diferentes: uno de 14 platos (110 euros), otro de 10 platos (85 euros) y uno último más económico que consta de 5 platos (55 euros), disponible a mediodía, excepto fines de semana y festivos.

Raúl Resino, Benicarló

Y a poco más de 30 kilómetros encontramos otra de las paradas obligatorias para disfrutar de la gastronomía castellonense. El chef madrileño Raúl Resino, afincado en Benicarló y quien ha trabajado con los grandes maestros internacionales, como Martín Berasategui o Joan Roca, apuesta por el producto de proximidad.

Un producto que ‘aliña’ con guiños a la cocina tradicional de la zona, recuperando platos como ‘all i pebres’, suquet, arrocitos y zarzuelas y actualizándolos, otorgando protagonismo y respeto al producto principal.

Con capacidad para 22 comensales, el restaurante ofrece un único menú degustación enfocado exclusivamente a productos del mar. Este consta de 13 platos, entre los que se incluyen boquerón de la luz escabechado, lluenta, caballa marinada, ‘canana’, rape tibio semicurado o arroz cremoso de navajas. El precio es de 94 euros.

Cal Paradís, Vall d’Alba

Una de las grandes enseñas de la cocina castellonense se ubica en la localidad de Vall d’Alba, en concreto en el reconocido restaurante Cal Paradís, que envuelve al comensal en una cálida atmósfera para transportarle a un viaje sensorial inigualable. Desde allí, el genio Miguel Barrera, embajador de la marca Castelló Ruta de Sabor, sitúa a la provincia de Castellón en el mapa de la gastronomía mundial gracias a su cocina con memoria.

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