MDMFEST celebró su décima edición con un éxito arrollador de público

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Tres jornadas de música, talento y emoción convierten el X aniversario del Festival Internacional de Cuerda Pulsada en una celebración inolvidable

El MDMFEST ha celebrado su décima edición aniversario del 9 al 11 de octubre, consolidándose como una cita cultural de referencia para los amantes de la música y la cuerda pulsada. Tres jornadas extraordinarias han convertido Montanejos en punto de encuentro para artistas de primer nivel y un público entregado que respondió de manera masiva a una programación marcada por la excelencia, la diversidad estilística y la emoción.

El balance de esta edición no puede ser más significativo: una asistencia multitudinaria, espectadores que permanecieron de pie durante algunas actuaciones para no perderse ni un instante de los conciertos y alrededor de medio centenar de personas que no pudieron acceder al recinto ante la gran afluencia de público. Una respuesta que pone de manifiesto el creciente interés por el festival y el poder de convocatoria de una propuesta cultural capaz de reunir a públicos diversos en torno a la música de calidad.

Tres días de música para celebrar diez años de trayectoria

La programación de octubre arrancó el viernes 9, coincidiendo con el Día de la Comunitat Valenciana, con la actuación de QuarteTomás, formación integrada por los guitarristas Francisco Albert Ricote, Marco Smaili, Miguel García Ferrer y Pepe Payá. Su propuesta, en la que confluyen la riqueza de la tradición clásica y la versatilidad de la música de cámara, inauguró estas jornadas conmemorativas reivindicando la fuerza expresiva de los instrumentos de cuerda y el talento interpretativo de sus músicos.

El sábado 10 llegó uno de los momentos más especiales de esta edición: el encuentro entre Fetén Fetén y la Orquesta Ciudad de La Mancha, una combinación que llevó al escenario el diálogo entre la tradición, la creatividad y la riqueza sonora de la música popular. La complicidad entre ambas formaciones y la personalidad de sus propuestas hicieron de la jornada una de las grandes celebraciones de este décimo aniversario, demostrando que las raíces musicales pueden renovarse y emocionar sin perder su esencia.

El domingo 11, la mañana estuvo dedicada al talento emergente con una matiné guitarrística protagonizada por dos jóvenes intérpretes de extraordinarias cualidades: Citlali Sophie Bravard Varela, de México, y Alberto Madrona López, de España, reconocidos con el primer premio guitarrístico AQUÍ Medios de Comunicación 2025 en el marco del concurso José Tomás. Sus actuaciones representan una apuesta firme por las nuevas generaciones de músicos y por el futuro de la guitarra, poniendo de manifiesto el nivel técnico, la sensibilidad artística y la proyección internacional de estos jóvenes talentos.

La clausura llegó por la tarde con Alter Ego Trío, formación integrada por Diego Santiago, laudista y director musical; Maryla Díaz, intérprete de bandurria y laúd cubano; y Miguel Véliz, guitarrista, compositor y productor musical. Los tres músicos, formados en el Instituto Superior de Arte de La Habana, aportaron una personalidad sonora inconfundible, combinando la riqueza del tres cubano y los instrumentos de plectro con los ritmos, las melodías y las influencias de la música cubana, latinoamericana y caribeña. Su capacidad para fusionar tradición, virtuosismo, improvisación y modernidad ofreció un broche de oro a la altura de una edición tan especial.

Un aniversario que deja huella

Más allá de la calidad artística de cada concierto, esta décima edición ha confirmado que el MDMFEST es mucho más que una sucesión de actuaciones: es un proyecto cultural que genera comunidad, despierta emociones y contribuye a situar a Montanejos en el mapa musical. La respuesta del público, la diversidad de procedencias de los artistas y la extraordinaria calidad de las propuestas han convertido este aniversario en una celebración colectiva del valor de la música en directo.

Diez ediciones representan una década de compromiso con la cultura, de descubrimiento de nuevos talentos y de encuentro entre distintas tradiciones musicales. La multitud congregada durante estos días constituye el mejor reconocimiento a ese recorrido y un estímulo para seguir creciendo, explorando nuevos horizontes y acercando la música a más personas.

El X MDMFEST cierra así una edición histórica: cuatro días entre agosto y octubre, cinco propuestas musicales de enorme personalidad y una pasión compartida que desbordó las expectativas. Montanejos ha respondido con entusiasmo y sus escenarios han vibrado al ritmo de artistas excepcionales. Si algo ha dejado claro este décimo aniversario es que la música no entiende de fronteras y que, cuando la calidad artística encuentra un público dispuesto a emocionarse, el resultado trasciende cualquier escenario.

El MDMFEST cumple diez años, pero la energía vivida durante estas jornadas invita a mirar al futuro con ambición renovada. Porque hay aniversarios que conmemoran una trayectoria y otros que anuncian todo lo que aún está por venir. El de Montanejos ha sido, sin duda, ambas cosas: una celebración memorable de lo conseguido y una declaración de intenciones para seguir haciendo historia a través de la música.

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