En Vilafranca, el mes de enero es sinónimo de frío, fiesta y fuego. La localidad celebra durante el inicio del año una de sus fiestas más queridas, Sant Antoni. Tres semanas de celebraciones con el fin de semana del 17 y 18 de enero como plato fuerte.
La fiesta arranca el primer fin de semana del año con los días de troncos, primero en las masías de la Partida de Dalt y después en las de la Partida de Baix. Allí se recogerán troncos que serán subastados el 24 de enero por los mayorales en el solar junto a la báscula, a la entrada del pueblo.
El día 10 de enero será el turno de los mayorales para elaborar los pasteles de confitura con amigos y familiares en los diferentes hornos del pueblo. Al día siguiente se podrán degustar en el local de los mayorales, antes de salir hacia Palomita para recoger las barras que conformarán la estructura de la barraca de Sant Antoni. Una vez recogidas, se regresará al pueblo, donde se descargarán, y los colaboradores podrán disfrutar del típico arroz con bacalao en el Parador de Fiestas.
La barraca se montará el día 16 de enero por los mayorales y los voluntarios, y servirá como aperitivo para el fin de semana principal de la fiesta.
El sábado 17 será el día de la Malea. A las 10.00 h tendrá lugar la salida hacia el monte. Mayorales, caballos, grupos de amigos, tractores… saldrán del local después de un pastel y una copita de moscatel rumbo al monte. Un día muy querido por todos los vilafranquinos, donde no pueden faltar el vino, los cacahuetes y la barretja. Después de comer, se regresará al pueblo y, en el Rellotge, se celebrará el tradicional Alto a la Malea, una tradición muy arraigada en la que el guardia y el arriero mantienen una conversación cargada de humor. A continuación, será el turno de las relaciones, versos ingeniosos dedicados a los mayorales.

Una vez llena la barraca con la malea, llegará el momento de la ronda por las calles del pueblo. A las 18.00 h se llevará a cabo la representación de la Vida de Sant Antoni y del sainete Fenómeno. Un momento que llena la sala Carles Pons de público que disfruta de la vida del santo y de las risas que provoca el sainete. Al finalizar la representación, los diablos iniciarán su marcha hasta la plaza, donde les espera la hoguera, que se encenderá con cohetes y dará por finalizado el día.
Para cenar, la Mayoralia de Sant Cristóbal 2026 preparará bocadillos bajo demanda y, posteriormente, habrá discomóvil.
El domingo 18 será el turno de la devoción con la celebración del día de Sant Antoni. A las 10.00 h de la mañana se celebrarán la misa, la procesión y la bendición de los animales. A continuación, tendrá lugar la ronda de Sant Antoni por las calles de la localidad con los jinetes y los diablos, amenizada por el Grup de Ball i Rondalla de Vilafranca. El día finalizará con la almoneda en el Parador de Fiestas, donde se subastarán los productos donados por los comercios de la localidad para que los mayorales puedan financiar la fiesta.
Vilafranca cuenta con uno de los Sant Antoni más largos de la provincia de Castellón. Cuatro fines de semana en los que los mayorales, con la ayuda de colaboradores, hacen posible una fiesta muy arraigada en el territorio y que año tras año llena Vilafranca de fuego y tradición.













